jueves, 11 de septiembre de 2014

Altibajos.

 Hace mil que no me peso. Mañana creo que será el gran día, pero me temo que me encontraré con 55 kilazos. Mañana peso y %grasa. A ver si al menos me he quitado algo de grasa de encima, ya que he subido tantísimo de peso.


También hace rato que no hago HIIT. Entre los dolores de la pre-regla. Los dolores insufribles (¿endometriosis?) y los tembleques en las piernas de la regla.... Y hoy, que por la mañana tuve que ir a clase; no he estado haciendo HIIT en estos últimos tres días, creo. A ver si mañana consigo un rato, porque ahora mi padre está en casa y mi hermana ha venido de visita...

Tengo altibajos emocionales. Ayer fue un día duro para mí, el clima está tenso en casa y no soporto que me estén gritando, humillando y degradando continuamente.
La cosa hoy siguió igual hasta que vino mi hermana.
No sé si es como la lluvia, que cuando aparece todo el mundo se armoniza.
O quizá que seamos todos unos falsos de mierda. No lo sé.

A la mañana, una vieja desconocida me empezó  a hablar de dietas y nosequé. Sin duda pensé que quizás fuera una indirecta. Por otra parte, pensé que las dietas me perseguían allá donde vaya y como que me estoy empezando a emparanoiar con el tema alimenticio (si me persigue no es obsesión, ¿no?).
Por lo demás, estuve animada... Fui a la cita con la tutora (zorra histérica) y estuve bien, me agobié mucho pero lo sobrellevé. Después quedamos en ir algunos de clase y un ex-compañero al bar, de birritas.
No me llevé dinero encima por no tomarme esa birra, me aterra beberme las calorías.
No me llevé dinero porque no tengo.
No me llevé dinero porque en este último año, beber me pone llorona.

Y da igual que bebiera o no, las conversaciones de dos personas las llevo bien, de tres, incluso.
Pero cuando hay un grupo tiendo a marginarme hasta la muerte, deprimirme, quedarme callada, siendo borde, cerrada, seca, antipática, muda, lo que sea.
Luego me invitaron a comer al McDonalds, así que me faltó poco para salir del bar haciendo un sprint...
No sé, me agobié muchísimo... No dejaba de pensar en la situación de casa, pensaba en socializar, pero me sentía culpable por estar así (por la situación de casa), así que volvía a empezar. Un círculo vicioso...Y estúpido.
Al final, en la estación del metro, en el viaje en metro, en el viaje en el otro metro (hago transbordo) y en el viaje en bus, casi llorando. Tooodo el rato. 
Con la lagrimilla asomando.

Llegar a casa, mi padre duerme, me hago la comida, me encierro en la habitación.
Cuento calorías, información nutricional, proteínas por cada 100g, grasas saturadas, hidratos de carbono, cantidad de agua, calorías totales. Estoy llena.
Se acabó.


Odio esa sensación de placer por tener 'algo' bajo control. 
Mañana veremos qué tan bien se me ha estado dando el control estos días de mierda.




1 comentario:

Roxana Bozo Nalli dijo...

Yo tengo miedo de pesarme creo qu eme encontrare con 55 kilazos jajaj pero esperare al Lunes.