domingo, 4 de octubre de 2015

57.0 y pensamientos varios.

¡Hola buenas! Hace exactamente un mes que no actualizo.

¿Que por qué? Porque mis padres me han capado internet y es complicado actualizar desde el móvil. En fin. 22 años y castigada sin internet, ¿eh? Yo viví sola, yo fui independiente.

El mes pasado fue bastante movido, tuve el examen práctico de conducir (y lo suspendí de vuelta), pero como me caducó ya el teórico -tiene validez de 2 años, y si no te lo sacas en ese plazo, te lo tienes que volver a sacar. Me dio todo el bajón, la rabia, la impotencia de haberme gastado todos mis ahorros con el puto carnet del coche y mil cosas más, además de soportar la falta de empatía que hay en mi casa, y que en cuanto hago algo mal, me echan en cara todo lo que me ha salido mal en la vida, que, por cierto, viene siendo casi todo.

En fin, que después de eso me fui a Barcelona con Dani, unos diez días o por ahí... Volví y me empecé a sacar el teórico de vuelta, estuve dos semanas con eso y mañana me vuelvo a presentar.
Pero por ahí no van mis pensamientos, he estado dándole vueltas al tema del peso.

Cuando me fui a Barcelona pesaba 56.5 aprox, subí de peso allí.
Hoy peso 57 kilos. Ayer, 57,8. Estaba con la regla y me estanqué ahí un par de días, y a pesar de estar controlándome, pues nada, tenía un 57,8 inamovible.

Estoy siempre cansada. Cansada de tanta mierda, de estar pensando en pesarme todo el día, de seguir en el mismo peso desde ENERO. Que no he subido, lo cual es bueno. Que he bajado, que qué manía tengo de mirarle siempre lo malo a todo.

Podría ser súper happy-positiva y decir que cuando llegué a casa después de que acabara mi 'independencia' pesaba 61, y no pasa nada. Podría decir que bajé a 53.8 muriéndome de hambre, después de una semana o dos comiendo una puta pieza de fruta al día. De esas mierdas podría hablaros durante mucho tiempo, pero paso.

Lo que estoy harta es de pensar en mi mierda de cuerpo y que no merezco absolutamente nada físico. No vamos a hablar de lo que merezco a nivel profesiona-económico-social-emocional porque, de nuevo, podría tirarme año y medio contando las mismas chorradas de siempre.

Pero estoy harta de ser fea. De ser gorda. De mi piel seca, de mis puntos negros. De mi pelo corto, castaño y encrespado. De mis dientes torcidos, de mis uñas comidas, de mis tetas pequeñas. De mis piernas gordas y torcidas.
Estoy harta de pensar que mi novio, el que me ha querido y soportado durante tantos años, que está conmigo por estar, porque quién querría estar con una fea, gorda, estúpida y sin estudios. Porque también pienso eso. Harta de pensar en que posiblemente nadie se vaya a fijar en mí, por todo lo malo que tengo. Porque tengo el pelo corto y feo, porque todavía no sé maquillarme y porque visto fatal. Eso también. Porque no soy perfecta y porque tampoco le echo ganas para serlo.

Harta de, no sé, de tener una autoestima de mierda. O que el listón esté tan alto.
No recuerdo la última vez que vi a ninguna chica normalita. De peso normal, de cara normal, con un pelo normal, una vestimenta normal. No lo entiendo, no puedo con ello.
Salir a la calle es un puto suplicio. Ellas, las divas. Y ellos, los perros babosos.
Es insoportable, y estoy tan harta.

Cuando empecé a hacer dieta, hubo una etapa en la que me estanqué en 57 kilos, igual que ahora. Después de haber pesado 64, estar con un 5 era genial. Estar con un 57 era estupendo. Me sentía radiante, me ponía pantalones apretados, me podía poner escotes, llevaba tacones, en fin, tenía ganas de arreglarme porque me sentía bien. Me sentía bien porque me gustaba arreglarme.
Ahora es todo lo contrario, estoy en una fase de cansancio absoluto, me siento una mierda sola, y si alrededor hay cualquier tía (=diva), me siento una puta mierda.

Todos somos iguales, pero parece que todos son mejores que yo. Sin excepción.

Reflexión acabada, espero que estéis bien.

5 comentarios:

Marnie. dijo...

¡Hola! Pues, estamos iguales, pero en mi caso ademas de depender del internet del movil, no tenia aire acondicionado en mi habitacion y mucho menos iluminacion, lo que era muy obstigante para mi y como mis padres bo estan contentos conmigo no han hecho nada para arreglarlo. Pienso que todo es cuestion de vanidad, realmente tu puedes estar como quieres, solo que nos conplicamos bastante por tratar de hacerlo, el pimer paso seria darte cuentade que puedes, luego lo demas se hara mas facil.
Un saludo:)

EmpressO dijo...

yo me hago las mismas preguntas respecto a mi pareja y me he dado cuenta de que ellos no se ciñen con los defectos como nosotras hacemos, ellos se fijan en las cosas positivas de nosotros. Tú tienes talento para la fotografía, para escribir, eres muy buena con los animales...

Algo que me emputa es el deseo de homogenizar a todo el mundo en un solo tipo de belleza y la que se sale de ese molde está jodida. Si no te pones extensiones para tener un pelo largo y seductor, si no te metes implantes y rellenos en la cara y el cuerpo como dices, no eres una 'diva' y eso es una mierda. No te dejes atrapar en ese pensamiento.

Animo, guapa!

Alice Clairy dijo...

Gosh, es como que leyeras la mente, ni yo hubiese descrito mejor mis miedos. Así que te entiendo, esa sensación de inferioridad repugnante, que uno trata de quitarse a como de lugar, pero es como tratar de quitarse la piel misma. Lo mismo, cuando estaba 10 kilos arriba llegar al 53 fue la gloria, me sentía perfecta, ahora en 52.7 me siento una morsa, una ballena, y me pregunto porqué mi novio está con una chiquilla tan repulsiva como yo...gosh....
Pero trato de entender que es una obsesión cariño, eres preciosa, estoy segura, pero son los ojos los que están torcidos, que sólo son capaces de apreciar los defectos. En todo lo que llevo leyéndote sé que eres una persona increíble, lo creas o no, entiendo por lo que estás pasando, pero tienes que darte cuenta de que es nada más allá que una obsesión insana. Seguramente lo sabes, pero es difícil quitarse esa costumbre de encima.
No soy de las que le echa toda la culpa a los viejos, pero me he dado cuenta que es una nota constante lo de "padres que desprecian a sus hijos" (tipo menospreciar sus logros y sacar siempre en cara las fallas); hijos que se menosprecian a si mismos. Uno sigue con la costumbre, y ellos no razonan sobre la horrible maldición que ponen en nuestros hombros. No es fácil salir de ese bucle, pero no podemos dejar de intentarlo.
Te mando buenas vibras y un abrazo ♥

Claire Kershaw dijo...

Ay querida, veo que no soy la única que debe trabajar más duro en su autoestima. Estoy más que segura de que sos preciosa. El pelo crece, las uñas crecen, el peso se baja y la ropa se compra, nada es imposible. Y sin embargo aunque lo neguemos a muerte, nada de eso define la verdadera belleza de una persona.
Besotes

Mar Al dijo...

DIOS cuando lei esta entrada me senti taaaaaaaan identificada en cada aspecto que tocaste, juro que leia y pensaba "a mi me pasa exactamente los mismo"...
Especialmente lo de las divas, dios como odio que todas sean divinas y yo aca re comunacha... uff los padres!!! tema aparte...

saludos y fuerza tenemos que seguir adelante sea como sea