martes, 3 de febrero de 2015

Incubando.

Me da un poco de vergüenza escribir después de la exposición de alegría, motivación y fuerza bruta que demostré el otro día. Pero es lo que hay.

¿Cuál es el problema, el peso? Desde luego que no.

Empiezo a notar que una depresión crece dentro de mí, eso que intentaba evitar como a la peste, está aquí, de nuevo. Parece que está al final de la mesa, sentada, mirándome. Vigilándome.

Llevaba unos días rara, no me quería levantar de la cama, comiendo poco y nada, decaída, con ganas de estar sola, muy irritable, ansiosa... Al fin, hoy sonó la alarma, cuando empecé a llorar sin ningún motivo. Intentaba hacer algo, pero me paraba 5 veces para echarme a llorar desconsoladamente. Sentada en el suelo, tirada en la cama, cara a la pared; llorando sin parar.

Así que sí, está ahí de nuevo.

~ Y siento una horrible opresión en el pecho.



5 comentarios:

Ojos. dijo...

No te preocupes, está todo asi, como deprimente.

Ojos. dijo...

No te preocupes, está todo asi, como deprimente.

Daniela dijo...

Te comprendo... No sé que consejo darte aparte que ocupar la mente en otra cosa te sirva...
Debes ser fuerte, ánimos!
No estas sola.
Un abrazo.

Ren dijo...

Yo también puedo entender [al menos parcialmente] lo que sientes... me ha pasado - y me sigue pasando - con regularidad...

Y como te dicen por aquí, yo tampoco puedo ayudarte más allá de decirte "¡Ánimo!", lo cual roza la nada, pero vaya...

¡Ah! Ahora acabo de pensar en una cosa que sí me ayuda en los momentos terribles: meditar [en el sentido de "meditación budista."] De hecho, lo hago a menudo. Igual podrías probar.

Un beso y te sigo por aquí (•̀ᴗ•́)و ̑̑

Ro dijo...

Tranquila linda, también me ha pasado, y quizás nada de lo que diga te sirva realmente, pero intenta ver una peli, a mi me funciona, pero generalmente en ese estado lo unico que uno quiere es estar sola y tranquila. Solo puedo mandarte ánimos y buenas vibras. Un abrazo gigante :)
Te sigo desde la vorágine.